Coronando la bahía de La Concha como un vigía eterno, el Monte Urgull ofrece al viajero una de las panorámicas más espectaculares del Cantábrico. El Castillo de la Mota alberga la Casa de la Historia, donde se narra el pasado de San Sebastián desde sus orígenes. Las murallas conservan cañones de época que apuntan al mar Cantábrico, mudos recordatorios de tiempos convulsos.